-Y me viene a la mente decir algo que puede ser una insensatez, o quizás una herejía, no sé. Francisco, Jornada Unidad Cristiana. Fénix, 23-V-15
Hæc est hora vestra et potestas tenebrarum (Lc.22:53)

martes, 9 de diciembre de 2014

Soliloquios 2: La fe que predica Francisco

Roma, 12 de junio de 2013



Francisco dice que él no cree en el Dios Católico porque Dios no es Católico. Aún es más, dice que Dios no existe. Que existen las Tres Santísimas Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Pero que Dios no existe.

Sin embargo, la creencia en las Tres Personas no sería necesaria para la salvación. A los judíos les bastaría con Y-WH, a los musulmanes con Allah, a los hinduistas con Brahma, y a los ocultistas con Lucifer. Por lo visto, todos menos los católicos tendrían un dios tutelar propio.

El Padre sería un híbrido entre el Y-HWH talmúdico de nuestros hermanos mayores y el Gran Arquitecto del Universo de nuestros hermanos menores. El Hijo sería un simple iluminado, un tipo ilustre en sentido Teilhardiano, tal y como lo describe Josef Ratzinger en su trilogía sobre Jesús de Nazaret. Y el Espíritu Santo sería algo así como el "élan", el impulso vital de la Humanidad deviniendo en sí misma a través de la Historia.

A los ateos no les haría falta nada para alcanzar el estado celestial. El Cielo y el Infierno no existirían como lugares. Sólo serían estados de la mente/cerebro homínida. El Infierno existiría sólo como simple posibilidad porque estaría vacío. Y el Limbo y el Purgatorio no existirían ni tan siquiera como simples estados mentales de la mente/cerebro homínida. Algo así como lo que predican Eduard Punset Casals, José Antonio Marina Torres, los Grandes Orientes, los Ritos Escoceses Antiguos y Aceptados, las logias irregulares y el resto de ilustres divulgadores y cenáculos más o menos discretos. Oh, qué casualidad.

Así, mientras un niño esté bien cuidado, es indiferente la religión en la que sea educado. Y para educarlo, más que una familia, hará falta toda la tribu. O séase, que hará falta la intervención obligatoria del Estado en la Educación. Un Estado que, por el bien de todos, tal y como pidió Josef Ratzinger en Caritas in veritate, tiene que devenir en Único y Universal. A todo esto, la familia ni siquiera tendrá por qué ser tradicional. Aún es más, tendrá que dejar de ser tradicional. Tendrá que devenir en periférica y disolverse, dejando sólo al ciudadano frente al Estado Omnipotente. En eso consiste el Nuevo Orden Mundial.

Lo verdaderamente preocupante es el paro de los jóvenes y la soledad de los ancianos. No hace falta estar hablando siempre del divorcio, el aborto, la eutanasia y el matrimonio homonexual porque ¿quién es nadie para juzgar...? No juzgues y no serás juzgado. Lo que hace falta de verdad es acoger a todos tal y como son, sin proselitismos, porque el proselitismo es una solemne tontería. Y eso, además, sin seguridades doctrinales, que son un terrible pecado de soberbia, propio de neopelagianos auto-referenciales, cuenta-rosarios con cara de funeral.

En todo esto, Francisco no ha hecho otra cosa que seguir el magisterio que San Karol Józef Wojtyla impartió a través del Espíritu de Asís por medio de los sucesivos encuentros inter-religiosos, el beso al Corán, las visitas a mezquitas y sinagogas, las oraciones ante los muros de Las Lamentaciones, Auschwitz-Birkenau y el Yad-Vashem, las reuniones con la encarnación del Dalai-Lama y las visitas a los sumos brujos vudú en Benín. Excepto en lo del Corán, San Wojtyla Magno fue devotamente seguido en todo por su fiel lugarteniente y sucesor, Josef Ratzinger. Quien, a su vez, excepto en lo de los brujos vudú en Benín, ha sido devota y fielmente seguido en todo por su sucesor Francisco.

Así pues, no resulta extraño que Francisco se haga bendecir por evangélicos, luteranos, carismáticos, pentecostales, greco-ortodoxos, y pida para él las oraciones de judíos, musulmanes... y ateos. A fin de cuentas, a San Karol Józef Wojtyla le ahumaron chamanes mexicanos, bebió brevajes polinesios contra la sífilis, y le pusieron boñiga de vaca en la frente. Y nada de eso le impidió llegar a los altares. Todo lo contrario.

Así pues, tampoco resulta tan extraño que a Francisco le parezca lo más normal del mundo que los fieles rechacen el concepto de pecado mortal, la moral sexual natural y de la Iglesia, que no se confiesen y que agarren con la mano el Cuerpo de Cristo para consumirlo de pie apenas una hora después de haberse embaulado el desayuno...

Tampoco es de extrañar que Francisco quiera "acoger" a todo tipo de pecadores públicos sin necesidad de que se arrepientan de sus pecados, ni de que tengan ningún propósito firme de enmienda. Y que, mientras tanto, ordene disolver a los Franciscanos de la Inmaculada por oficiar un rito válido jamás abrogado. Precisamente el mismo rito milenario al que Francisco asistió de forma asidua desde su más tierna infancia, y de forma exclusiva durante sus años de formación como seminarista.

No sé qué fe profesa Francisco. Evidentemente, no es la Fe Católica. Decir lo contrario no sólo es absurdo, es ridículo, digno de toda lástima. Quizá indicio de un desarreglo psiquiátrico que requiera la administración urgente de neurolépticos. Para los más violentos, Modecate. Para los que sufran episodios agudos, Haloperidol. Para el resto, Leponex.

Y para los hipócritas que, estando sanos, no quieran reconocer públicamente la verdad, unas vacaciones en Santa Marta vestidos de sotana. Con diferencia, ésa es la medicina más fuerte y efectiva. Sólo apóstatas y demonios pueden resistirse a ella. Los primeros son los siervos y los segundos son los amos de este mundo. Un mundo al que los católicos no debemos servir ni con el voto útil de la falsa prudencia humana, ni con el silencio cómplice.

Francisco es un apóstata (al menos, materialiter). Y ya lo era cuando fue elegido Papa. Ni entonces, ni ahora ha cambiado de forma de pensar. ¿Puede un apóstata (materialiter) ser elegido y ejercer (materialiter) de forma licita la potestad papal mientras apostata (materialiter) de forma continuada, una vez tras otra? ¿Hay que obedecerle (materialiter) en todas y cada una de sus apostasías (materialiter)?

Desde el Sacrosanto Concilio Vaticano II, convocado para liberar la Conciencia del Hombre Moderno, la respuesta está clara. El que obedece, no se equivoca (¡menuda libertad de conciencia!). La verdad ha dejado de ser la adecuación del intelecto a la cosa (ius naturalismo) para transformarse en la obediencia ciega a la autoridad constituida (ius positivismo).

La lógica sigue siento inapelable: Si se obedece (materialiter) a un apóstata en sus apostasías (materialiter), o bien se apostata (materialiter) con él, o bien se cae en la esquizofrenia. O quizá ambas cosas a la vez.

Por una vez, hagamos caso a Francisco. Hagamos lío. Y para hacer lío, nada mejor que decir la verdad: Francisco es un apóstata (materialiter). Es el lobo disfrazado de pastor rechoncho, torpe y dicharachero. Lo sepa o no, su amo es el Demonio. Y la oveja que le siga, se asará eternamente en las parrillas de Perico Botero.

Y ahora, si me disculpan, esta oveja se marcha al desierto. Lejos de Francisco el Apóstata (materialiter) y de todos aquellos que justifican, minimizan o silencian sus apostasías (materialiter). De tanto escucharles, se me están chamuscando las lanas, digo los bigotes.


Cougar



10 comentarios:

Jordi Morrós Ribera dijo...

Esto del papa apóstata (y según se dice siguiendo el magisterio de sus inmediatos predecesores) me recuerda un chiste en el que un conductor suicida se pone a circular en sentido contrario por una autopista y cuando ve venir a los otros conductores despavoridos y haciendo maniobras para esquivarlo se consuela y tranquiliza inmediatamente diciendo: "Pobres locos, no saben que van contra dirección!".

Cougar Puma dijo...

1. Hablo de apostasía (materialiter). No hablo de apostasía a secas, que podría ser malinterpretada como formaliter. No es el caso. De momento.

2. Los hechos son tozudos. Son lo que son y no lo que quisiéramos que fueran. Dentro de la tradición realista moderada, la verdad como correspondencia consiste en la adecuación del intelecto a la cosa. No depende de la opinión de la mayoría. O de la dirección en la que conduzca.

Si su criterio de fe se basa en la opinión de la mayoría, es asunto suyo. Pero no espere yo que le siga en ese viaje. No me gusta el destino final.

3. Si a vd. le parece que lo que digo es falso, refútelo. Le quedaría muy agradecido. Quedo a la espera.

Cougar Puma dijo...

Por poner un ejemplo no citado en el texto:

PREGUNTA: ¿Necesitan los judíos a Cristo para salvarse? Sí, o no.

RESPUESTA:

Una mirada muy especial se dirige al pueblo judío, cuya Alianza con Dios jamás ha sido revocada... Los cristianos no podemos considerar al Judaísmo como una religión ajena, ni incluimos a los judíos entre aquellos llamados a... convertirse al verdadero Dios... Dios sigue obrando en el pueblo de la Antigua Alianza... (Evangelii Gaudium, 247-249).

http://www.vatican.va/evangelii-gaudium/sp/#186/z

Ahora que venga alguien y, aplicando una hermenéutica de reforma en continuidad con la Tradición, nos explique qué quieren decir esas palabras. Es muy posible que al padre Benedicto, dado su estado de salud, no le dé tiempo a hacerlo.

Adriana Martinez dijo...

En estos tiempos de confusion es cuando mas estudio la Tradición de dos mil años de la Iglesia, ahi no puede haber error, y la verdad es que no se parece en nada a lo que se predica en nuestros días. Estoy de acuerdo con que el CVII supuso una "ruptura" con la tradición, lo que no puedo asegurar es si èsto fue deseado por los que lo convocaron. Con respecto a Francisco me asalta una duda similar, es cierto que su discurso va en contra de la doctrina tradicional de la Iglesia, pero no se si lo hace queriendo cambiar lo que la Iglesia siempre ha enseñado o simplemente para "atraer" de alguna forma misteriosa a las personas (digo misteriosa porque una vez que formen parte de la Iglesia habra que llamarle pecado a lo que es pecado y no edulcorar la Verdad). Me parece muy valiente escribir este tipo de blogs, y así ayudar a las personas (como yo, ) que se dejan intimidar por el discurso de la caridad y la misericordia al intentar razonar que si lo que se dice hoy es diferente a lo que se decía hace 50 años algunos han de estar equivocados y otros han de tener la razón . Enhorabuena por el blog y si le sirve de algo ha ganado Vd. una fiel lectora que le visitará frecuentemente. Que Dios le bendiga.

Maite C dijo...

Excelente artículo Cougar y por desgracia, aciertas en casi todos los puntos.

No se sí me referíria a Francisco como apóstata, emplearía más bien la palabra heretizante. En todo caso hay que decir la Verdad, denunciar lo que es malo per se, y jamás adoptar la actitud silenciosa que es de cobardía pura y dura.

Nunca justificar lo injustificable aunque se llame Francisco y sea el pontífice que gobierna actualmente la Iglesia.

Maite C dijo...

Decirle a Jordi Monrós que Bergoglio no es un verso suelto, es el resultado final de tantos despropósitos y barbaridades derivados del Concilio Vaticano II.

Da la sensación (por decirlo suavemente) como si hubiese sido todo una estrategia muy bien planificada cuyo resultado final fuera: Bergoglio cabeza de la Santa Sede. Y está por ver la continuación...

Por lo tanto, no entiendo lo del chiste, ni a cuento de que viene, a no ser que ande Vd. despistado en todo lo que está aconteciendo en nuestra Santa Madre Iglesia.


Maite C dijo...

Adriana Martinez textualmente dice refiriéndose a Francisco:

"... pero no se si lo hace queriendo cambiar lo que la Iglesia siempre ha enseñado o simplemente para "atraer" de alguna forma misteriosa a las personas..."

Descartado por completo el que Francisco haga todo lo que hace por "atraer". Esa opción que Vd. apunta, es demasiado simple como para tenerla en cuenta.

La Doctrina de la Iglesia Católica se basa en Las Sagradas Escrituras y la Tradición. Sin lugar a dudas lo hace porque no le gusta la Iglesia basada en la Tradición. Le gusta el ecumenismo, el diálogo, que no el predicar para convertir, con otras religiones. Le gusta el coqueteo con personas "non gratas", haciendo y diciendo cosas como mínimo sorprendentes, y así, creando confusión y preocupación a los católicos fieles al Magisterio de la Iglesia, va tejiendo el clima propicio para llegar hasta donde tiene previsto.

Sigue exactamente la misma línea que como arzobispo y cardenal de Bs.As. ejerció años y años, y así dejó la Iglesia en Argentina. Pero ahora es mucho más grave, diría gravísimo, pues "lo eligieron" Cabeza visible de la Iglesia y el daño va a ser irreparable, sí Dios no pone remedio.

Arturo dijo...

Muy pero muy de acuerdo. Y especialmente rescatable es el hecho de que menciona a sus predecesores, JPII y BXVI, la apostasía material no solo es de Franciscus sino de los anteriores.
El es un fiel discipulo del Neo-Magisterio.
¿Hermenéutica de la continuidad? Pfff...Hegel, Hegel, Hegel.
Tienen tantas herejias, tantas herejías y tan graves... Según la fe vaticanasecundista, el Hijo de Dios se unió con todo hombre "de algún modo"(?), para siempre, de tal manera que se salve en cualquie religión, salvo aquellos "que pierden su propia humanidad", pero preferentemente encontrando al Jesús de la Fe, que no es el mismo Jesús histórico, pero a través de un ejercicio hermenéutico se puede hallar el espíritu y el sensus fidei de los textos bíblicos, en dialogo constante ad intra y ad extra de la iglesia, que se identifica ante todo con la misma humanidad y su conciencia histórica.
Por lo que los dogmas tienen un contenido según la comunidad que los interpreta en un contexto hermenéutico, y de esa forma contribuir al progreso de la conciencia de la humanidad universal, para que el cristianismo sea cristificante en las relaciones sociales y triunfe la fraternidad universal, especialmente dirigida por los judíos hermanos mayores, que tienen una forma de salvación "particular y propia".
Pues Jesús "no habría sido especifiacmente Dios sino que habría llegado a coincidir con Dios, encarnado en todo hombre, yde ese modo el hombre pueda descubrir que también es dios".
¿O no? ¿No son esas las declaraciones y textos de JPII, BXVI y Franciscus?

Si esto no es apostasía material, o estoy loco y digo tonteras y "saco de contexto(infocatolico) a los Papas conciliares o es que todos estan mas ciegos que nadie.
Ya lo dijo Johannes Dormann, la Fe conciliar de un JPII es gnosticismo, no catolicismo. Lo mismo se puede decir de BXVI y Franciscus.

Anónimo dijo...

Está claro que los posconciliares para nada anunciaban esto:

http://www.statveritas.com.ar/Doctrina/Catecismo_de_la%20Realeza_Social_de_Jesucristo(Phillippe).pdf

Anónimo dijo...

http://www.adelantelafe.com/la-fe-del-pueblo-catolico-puede-ser-cambiada-simplemente-con-cambiar-la-liturgia-el-ordo-divino-de-cranmer/